MERLOT

racimo-cabernetSu origen está en Burdeos, Francia, aunque se puede encontrar en todo el mundo: Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda, Chile, Argentina y otros países de Europa.

En Chile, durante muchos años se confundió con la variedad Carménère, aunque estudios genéticos han permitido su diferenciación.

Los racimos dan uvas de tamaño medio a pequeño, muy uniformes, no muy compactos, de hombros marcados y forma cónico-alargada. El pedúnculo es de longitud media y poco lignificado, con raspón muy coloreado. Hollejo grueso y de color azul-negro, de pulpa no pigmentada y jugosa.

La viña tiene un vigor elevado, de porte erguido a semi-erguido. Si no se entutora, se acuesta, dando muchos brotes de madera e hijuelos. Da muy buen resultado la poda en Guyot de 7/8 yemas.

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Poda Guyot para Merlot

La producción es reducida, con desborre precoz y maduración de media estación variable según las condiciones climatológicas de la zona.

La Merlot es poco sensible a las enfermedades de la madera, pero muy sensible a mildiu y Botrytis, aunque resiste al oídio. Le afectan las heladas, así como sufre con la sequía, puesto que prefiere climas frescos y poco calurosos para su desarrollo; conserva así la acidez y equilibrio tánico.

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Se adapta a distintos tipos de suelo, requiriendo para su buen desarrollo potasio y boro.

La Merlot da mostos poco ácidos y con gran concentración en azúcar. Es apta para elaborar vinos jóvenes, que mostrarán pocos y suaves taninos. Sin embargo envejece rápidamente dando vinos fuertes y maduros. Apreciaremos sabores y aromas a frutas oscuras, como cereza negra, pasa, ciruela; vegetales verdes, papikra, aceituna verde; aromas a violetas; trufa y cuero. Color rojo rubí intenso, variable según la zona de producción. En los vinos viejos el color es más intenso.

Es una excelente uva para elaborar vinos monovarietales, aunque en coupage con la Cabernet sauvignon se potencian mutuamente.