EL JUICIO DE PARIS (1976)

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Francia ha sido durante decenios el líder indiscutible en la producción de vinos. Su larga experiencia y su buen hacer han elevado a este país al más alto nivel en la vitivinicultura mundial. Aunque bien sabemos que las alabanzas contínuas pueden hacer desarrollar a quien la recibe un cierto grado de prepotencia y prejuicios. Tal es el caso de los vinos franceses contra los vinos del Nuevo mundo.

La vitivinicultura americana se desarrolló mucho más tarde que en Europa. Sin embargo, con la diligencia que les caracteriza, los americanos han conseguido un nivel de sus caldos excepcional. Aunque en Europa no se quería admitir.

Así es como a Steven Spurrier, experto en vinos y colaborador de la revista británica Decanter y propietario de una vinoteca en París se le ocurrió la brillante idea de organizar una cata a ciegas de vinos del Nuevo mundo el 24 de mayo de 1976 en un hotel de París, a la que invitó a nueve primeras líneas de la gastroenología parisina. Y antes de empezar saltó la sorpresa: Spurrier advirtió que entre los vinos americanos había algunos bordeleses y borgoñones.

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Los nueve participantes estaban tranquilos, pues parecieron identificar a los vinos franceses sin problema dándoles la máxima puntuación. Pero todo estalló cuando se desvelaron los vinos participantes, pues recibieron la mejor puntuación los vinos californianos, tanto en tintos como en blancos, con enormes diferencias de puntuación respecto a los franceses. Resultaron especialmente destacados: Stag’s Leap Cabernet Sauvignon 1973 y el Montelena Chardonnay 1973, que triunfaron claramente sobre Château Mouton Rothschild, Château Montrose y varios Chardonnay de Borgoña.

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Esta cata supuso un pequeño correctivo a la supremacía europea en vitivinicultura y un inicio de inversiones de europeos en América; también se renovaron parámetros y técnicas vinícolas importadas de América. Aunque por el lado negativo supuso bastantes enfados y que Spurrier tuviera que cerrar su tienda en París.

Sobre este evento se ha escrito un libro, Judgement of Paris, de George Taber, cronista de TIME y único periodista presente en la cata, y se ha rodado una  película en 2008 con el título Bottle Shock.

Cada 10 años se celebra una cata revancha en conmemoración de la histórica cata del 1976